<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://siesamorqueseadecine.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>si es amor que sea de cine</title><description/><link>https://siesamorqueseadecine.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>UN LARGO TIEMPO ESTOS MESES EN QUE S&#xCD; QUE HE VISTO MUCHO CINE</title><link>https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2014/080901-un-largo-tiempo-estos-meses-en-que-si-que-he-visto-mucho-cine.php</link><guid isPermaLink="true">https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2014/080901-un-largo-tiempo-estos-meses-en-que-si-que-he-visto-mucho-cine.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: medium;"><strong>Francisco Garz&oacute;n C&eacute;spedes</strong></span></p><p>&nbsp;</p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">Desde los seis a&ntilde;os de edad veo cine cada semana. El cine es una pasi&oacute;n y un disfrute. Un aprendizaje. Y una constataci&oacute;n. Y tanto que no anoto. Veo m&aacute;s de una pel&iacute;cula a la semana, unas, otras, de muy diversos g&eacute;neros y procedencias, de muy diversas caracter&iacute;sticas. A lo largo de mi existencia durante muchas semanas he visto seis pel&iacute;culas en siete d&iacute;as. As&iacute; que desde Diciembre del 2013, en que pude escribir antes de ahora en este blog, he visto una gran cantidad de pel&iacute;culas. Cierto, no a todas les presto la misma atenci&oacute;n con aquello de que en la actualidad pueden verse en casa y no solo en la programaci&oacute;n televisiva o, desde luego, en el cine. En estos meses me ha sido evidente del todo que no puedo escribir en este espacio con la meticulosidad que escrib&iacute;a. As&iacute; que tengo que reflexionar que har&eacute; a partir de hoy (mucho agradezco las m&aacute;s de 10,000 vistas cuando ni siquiera he podido escribir con constancia por el exceso de trabajo). Por lo pronto recomendar tres grandes pel&iacute;culas, aunque alguna o algunas de las tres no tengan tanto como centro el amor de la pareja (por lo de "si es amor que sea de cine). Por cierto, las he visto gracias a la Biblioteca de&nbsp; mi zona (ah, las bibliotecas, esas maravillas): <strong>El castillo de arena</strong> (Jap&oacute;n, 1974), <strong>Red Road</strong> (Reino Unido, 2006), <strong>La suerte de Emma</strong> (Alemania, 2006), difundidas y premiadas sus datos pueden consultarse en la Red: yo lo que deseo es subrayar a quienes les interesen los sentimientos, sus complejidades y honduras, sus dimensiones inconmensurables, que no hay que perd&eacute;rselas. En <strong>Red Road</strong> una Kate Dickie que ojal&aacute; haya llegado al cine para quedarse. Y en <strong>La suerte de Emma</strong>, el regreso de los dos personajes a la casa despu&eacute;s de..., la entrada por la puerta de esa mujer y de ese hombre, uno de los momentos m&aacute;s hermosos del amor en el cine. El amor es el temblor que reinaugura la infinitud.</span></p>]]></description><pubDate>Sat, 09 Aug 2014 01:06:00 +0000</pubDate></item><item><title>SEIS MELODRAMAS DONDE EL AMOR MUERDE</title><link>https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2013/121601-seis-melodramas-donde-el-amor-muerde.php</link><guid isPermaLink="true">https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2013/121601-seis-melodramas-donde-el-amor-muerde.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: large;">Francisco Garz&oacute;n C&eacute;spedes&nbsp;</span></strong></p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">Dentro de un ciclo de melodramas norteamericanos m&aacute;s amplio que me he programado en este Julio, en los &uacute;ltimos seis d&iacute;as he visto por primera vez o vuelto a ver igual n&uacute;mero de pel&iacute;culas de los a&ntilde;os cincuenta y sesenta: de las primeras: <strong>Anastasia</strong> (diferente a las otras por su car&aacute;cter pretendidamente hist&oacute;rico), <strong>La noche de la iguana, Mesas separadas, Un tranv&iacute;a llamado deseo</strong>; de las segundas: <strong>En la mitad de la noche (Medianoche pasional), Verano y humo</strong>. Todos estos filmes son versiones cinematogr&aacute;ficas de melodramas teatrales, y tres en espec&iacute;fico de obras de Tennessee Williams: <strong>La noche de la iguana, Un tranv&iacute;a llamado deseo </strong>y<strong> Verano y humo</strong>. Cinco de los originales fueron escritos en ingl&eacute;s y s&oacute;lo uno en franc&eacute;s: <strong>Anastasia</strong>. Los, tantas veces excepcionales, melodramas de los cincuenta fueron esencia de mi educaci&oacute;n sentimental en la ni&ntilde;ez, y, hasta el d&iacute;a de hoy siguen nutri&eacute;ndome y ayud&aacute;ndome a comprender la complejidad de las relaciones humanas, y, mucho, de las amorosas. Porque s&iacute;, mayoritariamente los melodramas giran en torno al amor, a la pareja, a las interacciones humanas m&aacute;s &iacute;ntimas, aunque, desde luego involucran otros muchos temas: los v&iacute;nculos y din&aacute;micas familiares y sus deformaciones, la enfermedad, la vejez, la muerte&hellip; En todos los casos, en estas seis pel&iacute;culas hay cuando menos una direcci&oacute;n notable, y, en dos, sobresaliente <strong>Mesas separadas </strong>y<strong> Un tranv&iacute;a llamado deseo</strong>, y en una descomunal <strong>La noche de la iguana</strong> (John Ford). Tambi&eacute;n en todos los casos las actuaciones son sobresalientes. Aunque yo distinguir&iacute;a, en las femeninas protag&oacute;nicas o co-protag&oacute;nicas, las de: Deborah Kerr en <strong>La noche de la iguana </strong>y<strong> Mesas separadas</strong>, donde tambi&eacute;n la de Rita Hayworth, Geraldine Page en <strong>Verano y humo</strong>, Kim Novak en <strong>Medianoche pasional</strong>, Helen Hayes en <strong>Anastasia</strong> y Kim Hunter en <strong>Un tranv&iacute;a llamado deseo</strong>, y las secundarias de Gladys Cooper en <strong>Mesas separadas</strong>, y Una Merkel en <strong>Verano y humo</strong>, sin desde&ntilde;ar otras alabadas por la cr&iacute;tica y hasta premiadas con un Oscar (esto igual para los hombres). Y distinguir&iacute;a, en las masculinas protag&oacute;nicas, las de Richard Burton en <strong>La noche de la iguana</strong>, Marlon Brando en <strong>Un tranv&iacute;a llamado deseo</strong>, Fredric March en <strong>Medianoche pasional</strong> y el Laurence Harvey del final de <strong>Verano y humo</strong>, y las secundarias de Karl Malden en <strong>Un tranv&iacute;a llamado deseo</strong> y Cyril Delevanti en <strong>La noche de la iguana</strong> (que incluye un poema grandioso en la voz de este actor). Y, no obstante que recomiendo encarecidamente ver las seis pel&iacute;culas, las que mejor han resistido en mi opini&oacute;n el paso del tiempo, o al menos el paso de mi tiempo, son: <strong>La noche de la iguana </strong>y <strong>Medianoche pasional</strong>. Y el momento cumbre, uno de <strong>La noche de la iguana</strong>: la conversaci&oacute;n de los personajes de Deborah Kerr y Richard Burton cuando &eacute;ste, borracho, est&aacute; amarrado a una hamaca. Toda una lecci&oacute;n de sabidur&iacute;a sin l&iacute;mite de inter&eacute;s temporal. En cuanto a <strong>Medianoche pasional</strong> es uno de los melodramas que con m&aacute;s valent&iacute;a encara la tragedia de envejecer y la del desencuentro en el tiempo (la diferencia abismal entre la edad de los amantes); tragedias &ndash;que no melodramas&ndash; que la sociedad hasta hoy prefiere no encarar en la cotidianeidad ni casi en ninguna otra esfera, y desde luego no en cuanto al horror que involucran, no en profundidad. Estos melodramas me llevan a&nbsp; recordar mi verso que expresa: &ldquo;el as de corazones muerde su insegura verdad sobre la mesa&rdquo;, as&iacute; en todos ellos el amor de pareja. &nbsp;&nbsp;</span></p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;">(1) <strong>En la mitad de la noche / Medianoche pasional </strong>(<strong>Middle of the Night</strong>, EE.UU.,Columbia Pictures, 1959, blanco y negro, 113 minutos). Director: Delbert Mann. Gui&oacute;n: Paddy Chayefsky, basado en la obra teatral de Joshua Logan. Protagonistas: Kim Novak, Fredric March. Destacan adem&aacute;s: Glenda Farrell, Albert Dekker, Martin Balsam y Lee Grant, e interviene con acierto Lee Philiphs. Fotograf&iacute;a: Joseph C. Brunt.&nbsp; M&uacute;sica: George Bassman. Nominada a la Palma de Oro como mejor pel&iacute;cula en el Festival de Cannes de 1959. En Espa&ntilde;a puede encontrarse en DVD. Con Kim Novak no perderse el melodrama <strong>Un extra&ntilde;o en mi vida</strong> (en otros pa&iacute;ses: <strong>Vecinos y amantes</strong>).</span></p>]]></description><pubDate>Mon, 16 Dec 2013 00:17:00 +0000</pubDate></item><item><title>EL AMOR DESCONOCE DECIR ADI&#xD3;S</title><link>https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2013/010201-el-amor-desconoce-decir-adios.php</link><guid isPermaLink="true">https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2013/010201-el-amor-desconoce-decir-adios.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: large;"><strong>Francisco Garz&oacute;n C&eacute;spedes (Cuba/Espa&ntilde;a)</strong></span></p><p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; mso-pagination: none;"><span style="font-size: large;"><span style="color: black; mso-bidi-font-family: Arial;"><span style="font-family: Arial;"><em>"&iquest;Ser&aacute;s bueno conmigo, verdad?"</em> Le pregunta ella (Catherine / Jennnifer Jones) a &eacute;l (Frederick / Rock Hudson). Hay que ver <span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><strong>Adi&oacute;s a las armas</strong></span></span><span style="font-family: Arial;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"> (<strong>Farewells to Arms</strong>)</span> sobre el libro hom&oacute;nimo de Ernest Hemingway. Hay que ver, en d&iacute;as subsiguientes, las dos versiones, la de 1932 (USA, director Frank Borzage, gui&oacute;n Ben Hecht), y la de 1957 (USA, director, Charles Vidor, gui&oacute;n Benjamin Glazer y Oliver H. P. Garrett). &Eacute;sta de poder decidir ver las dos versiones, sin esperar a su reestreno o a que la programen en la televisi&oacute;n, es una excelente posibilidad contempor&aacute;nea. Y hay que leer luego, lo antes posible, la novela original en una fiel traducci&oacute;n. En este caso, dadas las muy buenas versiones cinematogr&aacute;ficas, mejor en ese orden. Porque si la leemos primero, y desde las excelencias de la literatura de Hemingway y desde nuestra imaginaci&oacute;n y paisaje interior ponemos rostros y caracter&iacute;sticas a los personajes, nos va a ser muy dif&iacute;cil aceptar las particularidades de los actores. Y por esto hay que elegir cuidadosamente cu&aacute;l de las dos versiones vemos primero. Y yo propongo que primero la de 1957 por ser la m&aacute;s extensa, 146 minutos, mientras que la del a&ntilde;o 1932 dura aproximadamente 78 (esto no la hace peor, la hace, entre mucho m&aacute;s, diferente). &iquest;Y por qu&eacute; recomiendo ver las dos versiones y leer la novela? Podr&iacute;a argumentar en extenso. S&oacute;lo dir&eacute; que, ante todo, porque su historia de amor resulta de tal intensidad que devuelve la confianza en la capacidad de amor de los seres humanos, y porque reafirma la certeza en la rotundidad con la que pueden elegirse como pareja para siempre y priorizar cada uno al otro y priorizar su amor. Y esto, igual ante todo, es conmovedor porque habla de grandeza y de entrega y de devoci&oacute;n y de valor y de firmeza y de sensibilidad. Habla de reconocerse. De conocerse y de reconocer al otro. Habla de los seres humanos que logramos ser. Y de c&oacute;mo el amor es la inmortalidad por excelencia. Y de c&oacute;mo el amor desconoce decir adi&oacute;s. Escribiendo y escribiendo, y con la tranquilidad de que lo esencial est&aacute; ya escrito, asegurar que (y voy a aludir cronol&oacute;gicamente) no es cierto que Gary Cooper fuera inexpresivo (como se ha afirmado) y que Rock Hudson (como tanto se pensaba en los a&ntilde;os cincuenta) no pudiera ser un buen actor (y no por excepci&oacute;n). Excelentes (y muy distintos) los dos en el norteamericano conductor de ambulancias Teniente Henry Frederick, del ej&eacute;rcito italiano durante la Primera Guerra Mundial. Cooper caracterizando a un hombre desnudo en su indefensi&oacute;n y desolaci&oacute;n. Hudson aut&eacute;ntico en cada suceso, mostrando la transformaci&oacute;n del protagonista con precisi&oacute;n y vulnerabilidad. En la enfermera inglesa Catherine Barkley: Helen Hayes, una actriz soberbia, que de inicio no parece apropiada para el personaje porque no siempre es luminosa y atractiva, vivaz y hechizante, va creciendo hasta una escena final absolutamente memorable e insuperable. Jennifer Jones, una gran actriz (ganadora del Oscar al igual que la Hayes, &eacute;sta dos veces), no consigue estar de principio a fin siempre convincente, pero a lo largo de sus apariciones tiene una cantidad considerable de secuencias donde, adem&aacute;s de ser m&aacute;s cre&iacute;ble (en general) que la Hayes para el personaje, est&aacute; magn&iacute;fica y nos permite sentir y reflexionar sobre sus significaciones. Y sobre las significaciones de lo que dice. Adolphe Menjou y Vittorio de Sica en el expresivo y extrovertido cirujano Mayor Rinaldi, construyen caracterizaciones de primer&iacute;simo orden. Y Alberto Sordi (en el sacerdote de la versi&oacute;n de 1957) a la altura de los m&aacute;s profesionales, de los que hacen que uno no pueda emplear el t&eacute;rmino &ldquo;papel secundario&rdquo;. Y no son todos. Ni todo el buen hacer cinematogr&aacute;fico, m&aacute;s all&aacute; de los avances a la orden en 1957 frente a lo existente 35 a&ntilde;os antes. Por ejemplo, el color frente al blanco y negro (aunque el blanco y negro es muy apropiado para una historia de comienzos del Siglo XX). Y m&aacute;s all&aacute; de aspectos de las ambientaciones que muestran sus insuficiencias y costuras. Escenas para recordar, numerosas. Por no hablar de los momentos principales y revelarlos, se&ntilde;alo la filmaci&oacute;n de la retirada del ej&eacute;rcito italiano en las dos versiones. "<span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><em>&iquest;Ser&aacute;s bueno conmigo, verdad? Cari&ntilde;o, tendr&aacute;s que ser muy bueno conmigo porque vamos a tener una vida extra&ntilde;a, pero es la &uacute;nica vida que yo quiero vivir."</em></span></span></span><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;"><span style="color: black; mso-bidi-font-family: Arial;"> </span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; mso-pagination: none;"><span style="color: #ffffff; font-size: xx-small; mso-bidi-font-family: Arial;">.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; mso-pagination: none;"><span style="color: #ffffff; font-size: xx-small; mso-bidi-font-family: Arial;">.</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 02 Jan 2013 00:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>EL AMOR ENTRE NOSOTROS: HUMANOS NO IDEALES</title><link>https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2012/081401-el-amor-entre-nosotros-humanos-no-ideales.php</link><guid isPermaLink="true">https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2012/081401-el-amor-entre-nosotros-humanos-no-ideales.php</guid><description><![CDATA[<div><div><div><span style="font-family: Times New Roman; font-size: small;"> </span><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span>Francisco Garz&oacute;n C&eacute;spedes (Cuba/Espa&ntilde;a)</span></strong></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="color: #ffffff; font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;">. </span></div><div style="text-align: justify;"><span style="color: #ffffff; font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;">.</span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;">El surgimiento del amor entre personas de distintos pa&iacute;ses, como sabemos generalizadamente, es posible. Y deber&iacute;a ser deseable. En el otro extremo, el que la construcci&oacute;n del amor entre seres humanos de diferentes idiosincrasias es casi un imposible en armon&iacute;a. Y la armon&iacute;a es esencial para la cuota de felicidad alcanzable por instantes. Un derecho y casi un deber tan necesarios: la felicidad, el ser felices. A veces pienso con fuerza que s&oacute;lo habr&iacute;a que vivir permanentemente en el propio pa&iacute;s (por m&aacute;s que en el tiempo tanto se llegue a amar ese otro pa&iacute;s en el que se habita). Que s&oacute;lo habr&iacute;a que amar a una persona de nuestra misma idiosincrasia. Que los complejos procesos de vivir y de amar en otro pa&iacute;s pueden resultar demasiados laber&iacute;nticos e inarm&oacute;nicos, demasiado dolorosos, demasiados desgarradores, y todo esto demasiadas y continuas veces. Y, sin embargo, concluya lo que concluya, concl&uacute;yase lo que concl&uacute;yase, todo lo se&ntilde;alado seguir&aacute; ocurriendo, y as&iacute; ser&aacute; para siempre y algunas veces ser&aacute; hermoso y mejorar&aacute; el amor en todo el planeta. En lo que a m&iacute; respecta no s&oacute;lo he tenido suerte sino que he puesto todos mis empe&ntilde;os. Grandiosos el experimentado Sergio Castellito y la nov&iacute;sima Tai Ling en <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">La estrella ausente<a name="_ftnref1" href="/admin.php?opcion=escribirnuevo#_ftn1"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span>[1]</span></strong></span></span></span></a> </strong>(2006), historia sobre la diferencia de cultura y sus desencuentros y entretelones, y tambi&eacute;n sobre sus encuentros; y, tanto, historia acerca de un hombre bueno, amoroso de su trabajo y empecinado en cuanto a accionar en conciencia enfrentando dificultades tras dificultades. No obstante ser ejemplar lo narrado en cuanto a un ser humano justo ejemplar (que no perfecto), la credibilidad se reciente por prejuicios o subestimaciones respecto al Oriente (y a m&aacute;s) como en la escena que cuenta lo que ocurre finalmente con la pieza perfeccionada llevada por el ingeniero italiano Vincenzo hasta una f&aacute;brica de la remota China adonde ha ido a parar el alto horno adquirido por unos ejecutivos chinos en Italia (ese fragmento debi&oacute; finalizar con el obrero chino yendo en bicicleta hacia la f&aacute;brica con el malet&iacute;n hasta entonces del ingeniero, y dentro&hellip;). Una l&aacute;stima porque la pel&iacute;cula como totalidad y en mucho es de lo excepcional a todos los niveles. Y porque deviene un testimonio de vivencias, de costumbres, de procesos, de modos de ser. Considero que m&aacute;s que narrar un viaje de redenci&oacute;n &ndash;como se ha afirmado&ndash;, narra un viaje por pasi&oacute;n en relaci&oacute;n al trabajo y a la investigaci&oacute;n, al perfeccionamiento t&eacute;cnico, uno por compromiso y por conciencia, y de all&iacute; que no se cuente que el personaje pretende redimirse de esto, eso o aquello. S&oacute;lo que este &aacute;ngulo de visi&oacute;n podr&iacute;a requerir miradas de id&eacute;ntica capacidad de compromiso en cuanto al quehacer. El punto culminante, el llanto de Vincenzo (magistral Sergio Castellito, como en otras pel&iacute;culas, no olvidar la potente y conmovedora <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">No te muevas</strong> /2004/ que dirigi&oacute; y actu&oacute; &ndash;y donde est&aacute; inigualable Pen&eacute;lope Cruz&ndash;), no considero que es de redenci&oacute;n sino de comprensi&oacute;n, de conciencia del otro, y de autocr&iacute;tica, as&iacute; como de temor por haber perdido el posible amor en sus pre&aacute;mbulos mismos. El amor entre nosotros: humanos no ideales es una carrera de obst&aacute;culos visibles e invisibles, que no define otra meta que no sea el propio empecinado correr de cada quien de la pareja en paralelos que buscan convergencias y van sum&aacute;ndolas con hechos y testimonios de la propia vida tanto sumada como restada, dividida, multiplicada.</span></div><div style="text-align: justify;"><span style="color: #ffffff; font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;">.</span></div><div style="text-align: justify;"><span style="color: #ffffff; font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;">.</span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;"> <hr width="33%" size="1" /><span style="font-size: small;"><a name="_ftn1" href="/admin.php?opcion=escribirnuevo#_ftnref1"><span class="MsoFootnoteReference"><span><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span>[1]</span></span></span></span></span></a><span> <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="color: black; mso-themecolor: text1;">La estrella ausente </span></strong><span style="color: black; mso-themecolor: text1;">(</span></span><strong><span>La stella che non c&rsquo;&egrave;,</span></strong><span style="color: black;"> Italia, 2006, c</span><span>oproducci&oacute;n Italia-Francia-Suiza-Singapur, drama /melodrama/, color,<span style="color: black; mso-themecolor: text1;"> </span></span><span style="color: black;">103 minutos). Director: Gianni Amelio. Gui&oacute;n: Gianni Amelio, Umberto Contarello (sobre novela de Ermanno Rea). Con: Sergio Castellito, Tai Ling. Fotograf&iacute;a: Luca Bigazzi. M&uacute;sica: Franco Piersanti. Con nominaciones y varios premios, entre otros Festivales, en Venecia.</span></span><span> </span></span></div><div style="mso-element: footnote-list;"><div style="mso-element: footnote;" id="ftn1"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;"> </span><div style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoFootnoteText"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;"> </span></div><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;"> </span></div><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;"> </span></div><div><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;"> </span></div><br /><br /><div></div><br /><br /></div><br /><br /></div>]]></description><pubDate>Tue, 14 Aug 2012 11:45:00 +0000</pubDate></item><item><title>EL AMOR REDIME</title><link>https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2012/051401-el-amor-redime.php</link><guid isPermaLink="true">https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2012/051401-el-amor-redime.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: large;"><strong>Francisco Garz&oacute;n C&eacute;spedes (Cuba/Espa&ntilde;a)</strong></span></p><p><span style="font-size: large;"><strong> <span style="color: #ffffff;">.</span></strong></span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;"><strong>Arenas de muerte<a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftn1"><strong>[1]</strong></a> </strong>es una pel&iacute;cula norteamericana de 1957 sobre la redenci&oacute;n. El amor redime. En este caso y entre m&aacute;s, redime de la prostituci&oacute;n (de la prostituta: caracterizada por Sophia Loren) y el alcoholismo y el vivir sin compromisos sociales (del gu&iacute;a: caracterizado por John Wayne), de la soledad y del desamor. Y condena la supuesta virtud extrema (del buscador de una ciudad, un tesoro perdidos y un padre &ldquo;ejemplar&rdquo; desaparecido: caracterizado por Rossano Brazzi), entre m&aacute;s enjuiciable como la ambici&oacute;n, la codicia, el deseo desmedido, el oportunismo... La pel&iacute;cula (en general no suficientemente valorada) est&aacute; dirigida por el  excepcional Henry Hathaway (EE.UU.: 1898/1985) que, especializado en oestes, rod&oacute; esta historia de aventuras: los exteriores en Libia y los interiores en Cinecitt&agrave; Studios Roma, y fue una de las nueve colaboraciones con Wayne que intentaba probar que era un buen actor, y que result&oacute; devorado en esta pel&iacute;cula por dos, ellos s&iacute;, grandes actores que adem&aacute;s ten&iacute;an, han tenido consigo y tendr&aacute;n para siempre desde la pantalla, la extraordinaria riqueza gestual de la idiosincrasia italiana. Los rostros de la Loren y de Rossano en las escenas dram&aacute;ticas son una enciclopedia de la expresividad frente a la inexpresividad habitual de un Wayne que en este film se esfuerza y en algunas secuencias algo logra en positivo y en otras vuelve a hacer el rid&iacute;culo por su falta de aut&eacute;ntico talento. El desierto, otro protagonista inconmensurable, y sus habitantes, muestran sus esplendores emulando con los esplendores de unas ruinas romanas hermos&iacute;simas en conjunto y en detalles. El desierto: arenas de muerte y/o de redenci&oacute;n. El amor es redenci&oacute;n. El amor de a dos puede redimir y dar otra oportunidad a cada uno desde s&iacute; y desde la pareja.</span></p> <div><br /> <div><p style="text-align: justify;"><a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftnref1">[1]</a><span style="font-size: x-small;"><span style="font-family: Calibri;"> </span><strong>Arenas de muerte</strong> (<strong>Legend of the Lost</strong>, EE.UU., United Artists, 1957, 109 minutos, color). Direcci&oacute;n: Henry Hathaway. Gui&oacute;n: Roberto Presnell, Ben Hecht. Protagonistas: John Wayne, Sophia Loren, Rossano Brazzi. Fotograf&iacute;a: Jack Cardiff. M&uacute;sica: A. F. Lavagnino. En Espa&ntilde;a puede conseguirse en DVD.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #ffffff; font-size: x-small;">.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #ffffff; font-size: x-small;">.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;"> </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;"> </span></p></div></div>]]></description><pubDate>Mon, 14 May 2012 12:24:00 +0000</pubDate></item><item><title>EL AMOR ES UN ROMPECABEZAAS</title><link>https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2012/031801-el-amor-es-un-rompecabezaas.php</link><guid isPermaLink="true">https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2012/031801-el-amor-es-un-rompecabezaas.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: large;"><strong>Francisco Garz&oacute;n C&eacute;spedes (Cuba/Espa&ntilde;a)</strong></span></p> <p>&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">En los &uacute;ltimos a&ntilde;os he ido reservando sin verlos los DVD de pel&iacute;culas que s&eacute; duras. Ahora de pronto he visto en un mismo d&iacute;a dos filmes para m&iacute; in&eacute;ditos, los premiados y muy nominados: <strong>Lunas de hiel<span style="color: #000000;"><a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftn1"><strong>[1]</strong></a> (Bitter Moon</span></strong><span style="color: #000000;"> en el original<strong>) </strong>y <strong>Happy Together<a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftn2"><strong>[2]</strong></a> </strong>(</span><strong><span style="color: #000000;">Felices</span> juntos</strong>, ser&iacute;a en castellano)<strong>;</strong> toda una proeza visionarlos tan pr&oacute;ximos porque, en efecto como proclaman los ecos desde sus estrenos, han resultado historias desoladoras. Una la he visto en un descanso del mediod&iacute;a (hab&iacute;a comenzado a trabajar muy temprano) y otra ya tarde en la noche. No podr&iacute;a afirmar que son pel&iacute;culas sobre el amor tal y como yo he terminado por entenderlo, pero desde luego son filmes, como es conocido, sobre las relaciones de parejas (heterosexuales las de <strong>Lunas</strong>&hellip;; homosexual la de <strong>Happy</strong>&hellip;), el enamoramiento y el deseo, la pasi&oacute;n y el desamor. Nada m&aacute;s y nada menos que sus directores: los famosos Roman Polanski (a quien f&iacute;lmicamente conozco desde hace d&eacute;cadas y a quien admiro, y definitivamente no admiro porque me es imposible obviar&hellip;) y Wong Kar Wai (cuya filmograf&iacute;a desconozco, pero que buscar&eacute; en el futuro pr&oacute;ximo), y los resultados en mi criterio: casi obras cumbres, en especial <strong>Happy Togheter</strong>. Pel&iacute;culas para ver a solas, y en ning&uacute;n caso para propiciar que las vea la propia pareja si puede evitarse. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se puede escribir algo as&iacute;?&rdquo;, dir&aacute;n unos cuantos. &ldquo;Experiencia de vida.&rdquo;, responder&eacute; cuando me lo expresen. Las historias tan escabrosas como &eacute;stas, si hay que verlas por formaci&oacute;n o por profesi&oacute;n o por cualquier otra raz&oacute;n v&aacute;lida, mejor a solas, y no recomendarlas en absoluto a la pareja en amor. En general no cuento argumentos (y obvio que no revelo desenlaces), por lo que me limito a afirmar que en los dos casos se trata de historias de ni contigo ni sin ti (raz&oacute;n tambi&eacute;n por las que las uno en un mismo comentario). Historias por tanto desgraciadas, y una desgracia cada una en s&iacute; para sus protagonistas. Y por supuesto, c&oacute;mo no, aprovecho este espacio y vuelvo a condenar los c&iacute;rculos viciosos en las relaciones. Porque de eso se trata aqu&iacute;, en este espacio de la Red, de hablar de las relaciones humanas, de las m&aacute;s significativas. <strong>Happy Togheter </strong>culmina haciendo una concesi&oacute;n malabar&iacute;stica a la esperanza, pero no hay que enga&ntilde;arse con el final de <strong>Lunas</strong>&hellip; donde si se tratara de la vida real no habr&iacute;a modo de remontar con calidad la relaci&oacute;n, &eacute;sa que parece sobrevivir, que no quedar viva. Un trabajo impecable, insuperable el de los actores chinos (descomunal el desaparecido por suicidio Leslie Cheung, recordarlo en <strong>Adi&oacute;s a mi concubina</strong>, entre m&aacute;s); y un trabajo de excelencias el de Peter Coyote y Emmanuelle Segnier, y (con menos apariciones) el de Kristin Scott Thomas, que no el de Hugh Grant haciendo otra vez de s&iacute; mismo cuando &eacute;l es&hellip; voy a abstenerme de calificar (en recuerdo de lo mucho que me gustan algunas de las pel&iacute;culas en que participa: <strong>Cuatro bodas y un funeral</strong> y <strong>Notting Hill </strong>&ndash;no pretendo ser exquisito&ndash;, por ejemplo). Pero si bien se trata de grandes trabajos de Coyote y Segnier (qu&eacute; actores con presencias cinematogr&aacute;ficas tan desagradables, tanto que me es imposible no referir esto), la &uacute;nica del todo grande en ese reparto es la Scott Thomas. <strong>Happy Together </strong>tiene componentes de solidaridad que conmueven, mientras que <strong>Lunas</strong>&hellip; es la antolog&iacute;a de la deformaci&oacute;n y degradaci&oacute;n humanas. Y es que <strong>Lunas</strong>&hellip; se ocupa de la degradaci&oacute;n en la relaci&oacute;n de la pareja, que no del amor. <strong>Lunas</strong>&hellip; es la met&aacute;fora y el testimonio de que todo el mal regresa a completar su c&iacute;rculo infinito de nunca acabar. Y uno de sus mensajes, o de las conclusiones posibles desde cada quien, es que no hay que descender las pendientes de los abismos. Porque no pueden subirse. Son pendientes con un &uacute;nico sentido que se dirige inexorablemente hacia cavernas de lo m&aacute;s oscuro. Hay que descontaminar las relaciones amorosas de las deformaciones que el insuficiente, complejo y en mucho a&uacute;n retorcido desarrollo humano va dejando dentro casi de cada ser. De eso trata <strong>Lunas de hiel</strong>,<strong> </strong>de maldad y de contaminaci&oacute;n desintegradora, unas que repugnan y entenebrecen como la pel&iacute;cula. En cuanto al amor: El amor es un rompecabezas que s&oacute;lo arma y desarma el amor.</span></p><p style="text-align: justify;">.</p><div><div style="text-align: justify;"><p><a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftnref1">[1]</a><span style="font-size: x-small;"><span style="font-family: Calibri;"> </span><strong>Lunas de hiel</strong> (<strong>Bitter Moon</strong>, Francia, 1992, color, 139 min</span><span style="font-size: x-small;">utos). Director: Roman Polanski. Guionistas: G&eacute;rard Brach, Roman Polanski, John Brownjohn sobre novela de Pascal Bruckner. Con: <a href="http://www.filmaffinity.com/es/search.php?stype=cast&amp;stext=Peter+Coyote">Peter Coyote</a>, <a href="http://www.filmaffinity.com/es/search.php?stype=cast&amp;stext=Emmanuelle+Seigner">Emmanuelle Seigner</a>, <a href="http://www.filmaffinity.com/es/search.php?stype=cast&amp;stext=Hugh+Grant">Hugh Grant</a>, <a href="http://www.filmaffinity.com/es/search.php?stype=cast&amp;stext=Kristin+Scott+Thomas">Kristin Scott Thomas</a>, en los papeles principales; y con <a href="http://www.filmaffinity.com/es/search.php?stype=cast&amp;stext=Victor+Banerjee">Victor Banerjee</a>, <a href="http://www.filmaffinity.com/es/search.php?stype=cast&amp;stext=Sophie+Patel">Sophie Patel</a>, <a href="http://www.filmaffinity.com/es/search.php?stype=cast&amp;stext=Patrick+Albenque">Patrick Albenque</a>&hellip; Fotograf&iacute;a: Tonino Delli Colli. M&uacute;sica: Vangelis. Drama er&oacute;tico: Pel&iacute;cula de culto.</span></p><p><span style="color: #ffffff; font-size: x-small;">.</span></p></div> <div><p style="text-align: justify;"><a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftnref2">[2]</a><span style="font-size: x-small;"> <strong>Happy Togheter</strong> (<strong>Cheun gwong tsa sit /</strong></span><strong> </strong><span style="font-size: x-small;"><strong>Felices juntos</strong>, Hong Kong, 1997, 98 minutos) Director y guionista: <a href="http://www.filmaffinity.com/es/search.php?stype=director&amp;stext=Wong+Kar-Wai">Wong Kar-Wai</a>. Con: <a href="http://www.filmaffinity.com/es/search.php?stype=cast&amp;stext=Leslie+Cheung">Leslie Cheung</a>, <a href="http://www.filmaffinity.com/es/search.php?stype=cast&amp;stext=Tony+Leung+Chiu+Wai">Tony Leung Chiu Wai</a>, <a href="http://www.filmaffinity.com/es/search.php?stype=cast&amp;stext=Chang+Chen">Chang Chen</a>. Fotograf&iacute;a: Christopher Doyle. M&uacute;sica: Danny Chung.</span> <span style="font-size: x-small;">Amor, drama homosexual: Pel&iacute;cula de culto. Premio al Mejor Director: Cannes 1997.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;"> .</span></p></div></div>]]></description><pubDate>Sun, 18 Mar 2012 20:40:00 +0000</pubDate></item><item><title>EL AMOR NO ES UN HUECO</title><link>https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2012/022901-el-amor-no-es-un-hueco.php</link><guid isPermaLink="true">https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2012/022901-el-amor-no-es-un-hueco.php</guid><description><![CDATA[<div style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;"><strong>Francisco Garz&oacute;n C&eacute;spedes (Cuba/Espa&ntilde;a)</strong></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="color: #ffffff; font-size: large;"><strong>.</strong></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="color: #ffffff; font-size: large;"><strong>.</strong></span></div><div style="text-align: justify;"><span style="color: #ffffff; font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;"> .</span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;">&ldquo;&iquest;Qui&eacute;n es uno para juzgar?&rdquo; es una de esas frases que unos d&iacute;as puedo aceptar y, otros d&iacute;as, no. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n?&rdquo; Un ser humano. </span><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;">&iquest;Y si no se trata de juzgar? &iquest;O si no se trata s&oacute;lo de juzgar? De juzgar, que implica dictar una u otra sentencia. Si lo que se hace, si lo que procede, es valorar y opinar, sin ser el otro y sin haber casi siempre estado f&iacute;sicamente all&iacute;. </span><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;">Y si se trata de partir de normas &eacute;ticas, de conductas en correspondencia con lo mejor de la condici&oacute;n humana, al examinar, evaluar, considerar, concluir, desde el que uno es y desea ser. </span><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;">Me referir&eacute; a una pel&iacute;cula de un director (y actor, escritor, m&uacute;sico, puede que genio) que dej&oacute; de gustarme, al que no he podido no juzgar. Un juicio que permanece (lo que es otro tema). </span><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;">Me referir&eacute; a un aspecto, sobre todo, de <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">Vicky Cristina Barcelona</strong>(1), una pel&iacute;cula que, por cierto, no me pareci&oacute; lograda &ndash;como tampoco a la mayor&iacute;a de los espectadores&ndash;. Antes, llamar la atenci&oacute;n sobre que Pen&eacute;lope Cruz &ndash;que en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n ha sido una gran actriz en filmes donde me ha deslumbrado como aquel italiano...&ndash; se devor&oacute; con su caracterizaci&oacute;n a las otras dos actrices principales y, de paso, a todos los actores, incluido el Javier Bardem de esta historia &ndash;gran actor en otras&ndash;. E</span><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;">n <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">Vicky Cristina Barcelona</strong>, en t&eacute;rminos de relaciones de pareja, el &ldquo;ni contigo ni sin ti&rdquo; de los personajes de los dos pintores &ndash;que no son los protagonistas&ndash;, caracterizados por Javier y Pen&eacute;lope, m&aacute;s all&aacute; de lo desaconsejable y destructivo de su c&iacute;rculo vicioso en t&eacute;rminos de relaci&oacute;n de pareja; el &ldquo;ni contigo ni sin ti&rdquo; tiene una cuota determinante de conmovedora solidaridad y de conmovedora comunicaci&oacute;n. Y para detectar esa humanidad, para a&ntilde;adir o considerar ese lente y lo que extrapolado condena &ndash;triunfo de lo bueno que pareciera queda de lo genial&ndash;, habr&iacute;a que ver la pel&iacute;cula. El amor no es un hueco sin contornos.</span></div><div style="text-align: justify;"><span style="color: #ffffff; font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;">.</span></div><div style="text-align: justify;"><span style="color: #ffffff; font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: large;">.</span><span style="color: #ffffff; font-size: large;"><span style="color: #000000; font-family: Times New Roman; font-size: small;"> <span style="color: #ffffff; font-size: large;"><span style="color: #000000; font-family: Times New Roman; font-size: small;"><div style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif;">(1).<strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"> Vicky Cristina Barcelona </strong>(EE.UU., 2008, 96 minutos, color). Director y guionista: Woody Allen. Con: Scarlett Johansson, Rebecca <span style="mso-spacerun: yes;"> </span>Hall, Pen&eacute;lope Cruz, Javier Bardem. Fotograf&iacute;a: Javier Aguirresarobe. Diversos premios, para Pen&eacute;lope Cruz, como actriz de reparto: Oscar, Goya, BAFTA, Asociaci&oacute;n de Cr&iacute;ticos de Los &Aacute;ngeles. </span></div><div style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"><span style="color: #ffffff; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">.</span></div><div style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"><span style="color: #ffffff; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">.</span></div></span></span></span></span></div>]]></description><pubDate>Wed, 29 Feb 2012 22:50:00 +0000</pubDate></item><item><title>SI SE AMA LOS CELOS DEBEN ESTAR SOMETIDOS A LA RAZ&#xD3;N Y NO A LA VISCERALIDAD</title><link>https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2012/010801-si-se-ama-los-celos-deben-estar-sometidos-a-la-razon-y-no-a-la-visceralidad.php</link><guid isPermaLink="true">https://siesamorqueseadecine.blogia.com/2012/010801-si-se-ama-los-celos-deben-estar-sometidos-a-la-razon-y-no-a-la-visceralidad.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: large;"><strong>Francisco Garz&oacute;n C&eacute;spedes (Cuba/Espa&ntilde;a)</strong></span></p> <p style="text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">Eleg&iacute; ver <strong>Blues harp</strong><a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftn1">[1]</a> (arm&oacute;nica de blues) porque, entre varias razones, era una pel&iacute;cula de yakuzas, m&aacute;s bien por ser un thriller, y uno japon&eacute;s, tambi&eacute;n de modo determinante por tratarse de una versi&oacute;n original subtitulada en castellano: Result&oacute; ser mucho m&aacute;s.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">No conoc&iacute;a (o cuando menos no reconociblemente) algo del director, Takashi Miike (de profusa filmograf&iacute;a y muy controvertido, una de sus creaciones Premio del P&uacute;blico Sitges 2010), que realiz&oacute; <strong>Blues harp</strong> en 1997 (est&aacute; catalogada como de 1998). Tengo especial predilecci&oacute;n por el cine de gansgters japon&eacute;s despu&eacute;s del norteamericano al que muchas veces no tiene algo que envidiar o sobrepasa por sus fuertes implicaciones sociales. Desde luego una filmograf&iacute;a mejor en este g&eacute;nero que la de casi todos los otros pa&iacute;ses y comparable en niveles, por ejemplo, a la francesa, aunque por supuesto muy diferente a todas las similares de Occidente.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">Relato con frecuencia que en los a&ntilde;os sesenta, durante mi adolescencia, en Camag&uuml;ey, el cine teatro Principal (hoy el teatro de la ciudad) exhibi&oacute; durante una semana una selecci&oacute;n de filmes japoneses de gangsters, de sobresaliente calidad, y que tuvo el atractivo para m&iacute; de que, no teniendo dinero para ir (escap&aacute;ndome de las clases nocturnas probablemente secundarias) cada noche al patio de butacas, sub&iacute; por primera vez a la galer&iacute;a, un tercer piso empinad&iacute;simo y del que se contaban todo tipo de historias por la ciudad (y que yo encontr&eacute; s&oacute;lo emocionante porque si resbalabas, dado el pronunciado declive, pod&iacute;as terminar incrustado en alguna butaca de la platea; lo que constituy&oacute; una cierta decepci&oacute;n).</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">Desde ese ciclo el cine japon&eacute;s, cinematograf&iacute;a que puede que ya conociera por pel&iacute;culas de samur&aacute;is, por algunos de los grandes cl&aacute;sicos, ha sido uno que me ha atra&iacute;do de manera poderosa. Ya de antes recordaba actrices del cine japon&eacute;s en el cine norteamericano o en el ingl&eacute;s; como Machiko Kyo por la publicidad de <strong>La casa de t&eacute; de la Luna de Agosto</strong><a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftn2">[2]</a><strong> </strong>(EE.UU., 1956) y, con anterioridad, de ese monumento cinematogr&aacute;fico que es <strong>Rashomon</strong><a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftn3">[3]</a> (Jap&oacute;n, 1950) donde se muestra poderosa, y que nacida en 1924 pareciera hoy, en este 2011, a&uacute;n sigue activa teatralmente o hasta no hace demasiado; y la encantadora Yoko Tani (de ascendencia japonesa y en realidad nacida en Francia: Par&iacute;s, 1928/1999) de <strong>El viento no sabe leer</strong><a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftn4">[4]</a><strong> </strong>(Gran Breta&ntilde;a, 1958).</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">Despu&eacute;s de ver <strong>Blues harp</strong>, buscando, he encontrado en<strong> film affinity: &ldquo;</strong>G&eacute;nero: Drama. Thriller. / Crimen. Yakuza &amp; Triada.&rdquo; &ldquo;Sinopsis: Un ambicioso yakuza llamado Kenji que ha recibido una paliza por parte de un grupo mafioso rival, es ayudado por Chuji, un joven camarero de un bar musical, que despista a sus perseguidores, le cura las heridas y lo esconde en su casa. Pese a que Chuji tambi&eacute;n se dedica a vender la droga que los enemigos de Kenji le suministran, nacer&aacute; entre ambos un fuerte v&iacute;nculo y Kenji sentir&aacute; por &eacute;l algo m&aacute;s que amistad.&rdquo; En verdad se trata s&oacute;lo de la sipnosis del comienzo de la pel&iacute;cula, y no menciona al personaje de la muchacha, Tokiko (con un trabajo muy convicente de Saori Sekino), que es quien de hecho cura a Kenji (un imponderable Seiichi Tanabe, no extra&ntilde;a que sea un actor premiado dentro de su pa&iacute;s), y que se convierte, ella, en la pareja de Chuji (espl&eacute;ndido Hiroyuki Ikeuchi),  historia de amor, algo a trompicones, que permite a &eacute;ste encontrar su lugar en el mundo. No es la &uacute;nica historia relacionada con el amor o con la pasi&oacute;n o con el sexo o con todo a la vez de este film que est&aacute; lleno de sub-tramas. Los sentimientos de Kenji hacia Chuji, unos que lo llevan a arriesgarlo todo, por ejemplo, recorren la pel&iacute;cula. Soterrados, transgrediendo los propios l&iacute;mites de Kenji. Desconcertando a Chuji, inquiet&aacute;ndolo. Del mismo modo que Kenji transgrede otros l&iacute;mites, quiz&aacute;s menos conscientes, al acostarse con la amante de su jefe, del mafioso Hanamura, en b&uacute;squeda de quedarse con su organizaci&oacute;n criminal. De las mejores escenas de la pel&iacute;cula, y lo excelso es numeroso, &eacute;sa del ba&ntilde;o en que Kenji se lava ferozmente los dientes y se ducha con igual ferocidad para quitarse de encima las huellas de la bell&iacute;sima mujer (l&aacute;stima no poder precisar el nombre de la actriz) con la que acaba de hacer el acto sexual, momento que la mujer presencia al entrar en el ba&ntilde;o porque sangra al menstruar. De lo mejor tambi&eacute;n las varias escenas musicales, y la m&uacute;sica de la arm&oacute;nica. Los ritmos cinematogr&aacute;ficos. Las actuaciones todas.</span></p> <p style="text-align: justify;"><span style="font-size: large;">He elegido <strong>Blues harp </strong>en especial para referirme a los celos en las relaciones humanas. Los celos de un personaje secundario que hace de guardaespaldas de Kenji (quiz&aacute;s su hermano, de tortuosos sentimientos no del todo definidos) son el resorte tr&aacute;gico que convertir&iacute;a a la historia en tr&aacute;gica si el personaje principal fuera el yakuza de baja escala y no el camarero devenido en m&uacute;sico. Porque la historia dentro de lo dram&aacute;tico es un melodrama dado que el g&eacute;nero lo define el personaje principal: Chuji, y &eacute;ste tiene una salida final en positivo. Los celos son de los sentimientos humanos m&aacute;s negativos, han marcado la historia del desarrollo humano, tienen desde siempre una presencia extraordinaria en lo &iacute;ntimo, en lo personal, en lo social, en lo p&uacute;blico. Y si bien es casi imposible, o absolutamente imposible hasta la actualidad, no sentirlos si se ama, deben estar sometidos a la raz&oacute;n y no a la visceralidad, f&eacute;rreamente controlados desde una conciencia solidaria que priorice al otro de la pareja y que no impida las armon&iacute;as m&aacute;s bienhechoras. El amor no es definici&oacute;n de canes amaestrados.</span></p> <div><span style="color: #ffffff;">.</span></div><div></div><div style="text-align: justify;"><p><span style="font-size: small;"><a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftnref1">[1]</a> <strong>Blues harp</strong> (Jap&oacute;n, 1998, 107 minutos, color). Director: Takashi Miike. Guionista: Toshihiko Matsuo, Toshiyuki Morioka. Protagonista: Hiroyuki Ikeuchi. Coprotagonista: Seiichi Tanabe (la mejor actuaci&oacute;n de la pel&iacute;cula). Destaca: Saori Sekino. Fotograf&iacute;a: Hideo Yamamoto. M&uacute;sica: Atsushi Okuno (que tambi&eacute;n aparece en la pel&iacute;cula). </span></p></div><div></div><div style="text-align: justify;"><p><span style="font-size: small;"><a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftnref2">[2]</a> <strong>La casa de t&eacute; de la Luna de Agosto</strong> (<strong>The Teahouse of the August Moon,</strong> EE.UU., Metro Goldwyn Mayer, 1956, 123 minutos, color). Director: Daniel Mann. Guionista: John Patrick (de su obra teatral). Protagonistas: Marlon Brando, Glenn Ford, Machiko Kyo. Fotograf&iacute;a: John Alton. M&uacute;sica: Saul Chaplin.</span></p></div><div></div><div style="text-align: justify;"><p><span style="font-size: small;"><a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftnref3">[3]</a> <strong>Rashomon</strong> (Jap&oacute;n, 1950, 83 minutos, blanco y negro). Director: Akira Kurosawa. Guionistas: Akira Kurosawa, Shinobu Hashimoto. Protagonistas: Toshiro Mifune, Masayuki Mori, Machiko Kyo. Fotograf&iacute;a: Kazuo Miyagawa. M&uacute;sica: Fumio Hayasaka. Oscar a la mejor pel&iacute;cula de habla no inglesa 1951, Le&oacute;n de Oro de Venecia, 1951, entre m&aacute;s. Obra maestra. Pel&iacute;cula de culto.</span></p></div><div></div><div><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><a href="/tinymce/jscripts/tiny_mce/plugins/paste/pasteword.htm#_ftnref4">[4]</a> <strong>El viento no sabe leer</strong> (<strong>The</strong> <strong>Wind Cannon Read</strong>, Reino Unido, Rank Organisation, 1958, 115 minutos, color). Director: Rhalp Thomas. Guionista: Richard Mason (de su novela). Protagonistas: Dirk Bogarde, Yoko Tani. Fotograf&iacute;a: Ernest Steward. M&uacute;sica: Angelo Francesco Lavagnino. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #ffffff; font-size: small;"> .</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="color: #ffffff; font-size: small;"> </span><span style="font-size: small;"> </span></p></div>]]></description><pubDate>Sun, 08 Jan 2012 12:17:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
